Brisa mañanera,
brisa de verano,
El mar se vuelve dorado,
Y las playas de cera.
Rojizo se vuelve el cielo,
El fuego baña las praderas,
Ya no queda ningun miedo,
Despiertan ya las canteras.
El suelo se vuelve cálido,
Mojada esta la madera,
los prados no son háridos,
Pues ha llegado la primavera.